Comunidades anfitrionas

Artículo por Equipo Amigos de Los Parques de la Patagonia

¿Cómo pasar de ser una comuna aledaña a un parque a una comuna anfitriona del parque? Eugenio Rengifo se refiere al impacto socioeconómico de los parques nacionales en las economías en la siguiente columna publicada en El Llanquihue (ver publicación original aquí).

Columna: Comunidades anfitrionas

Los parques nacionales son la máxima y más sólida garantía de resguardo de un ecosistema a largo plazo y a gran escala, claves para frenar la crisis de extinción de especies, mitigar el cambio climático y mantener los procesos naturales que dan forma a la diversidad de vida de nuestro planeta. Además, entre sus múltiples beneficios y atributos, los parques nacionales son motores de desarrollo armónico para el país y la Patagonia chilena a través del turismo como consecuencia de la conservación: las áreas protegidas dinamizan económicamente a las comunidades aledañas, generando inversiones y empleos.

En Estados Unidos, un estudio de 2018 investigó cómo el gasto de visitantes al Sistema Nacional de Áreas Protegidas apoya los empleos y la actividad empresarial en las economías locales. Cuando los visitantes llegan a un parque gastan dinero para comprar diversos bienes y servicios. Las ventas, los ingresos y el empleo que resultan de estas compras directas a las empresas locales representan los efectos directos del gasto de los visitantes dentro de la economía. Pero además, para proporcionar suministros a las empresas locales para la producción de sus bienes y servicios, los proveedores deben comprar insumos de otras industrias, creando así efectos indirectos adicionales del gasto de los visitantes dentro de la economía.

Otro estudio llevado a cabo en Brasil, también en 2018, reveló la magnitud económica de la visita a las áreas silvestres protegidas, demostrando ser un mecanismo impactante para desarrollar las economías locales y la industria del turismo en Brasil. Cada dólar invertido en la administración genera siete dólares para la economía brasileña.

¿Cómo se pueden robustecer el vínculo entre los parques y las localidades? Conociendo y respetando el parque nacional que está al lado. Conociendo qué tipo de flora, fauna y fungi hay en el lugar, reconociendo el patrimonio natural y la tradición cultural que lo rodea. Cuando la localidad aledaña al parque se siente dueña de los bosques profundos de alerces milenarios o de uno de los bordes costeros más espectaculares del planeta, es cuando se transforma en comunidad anfitriona y guardiana de ese parque.  Esta es una oportunidad para que ciudades como Puerto Varas, Puerto Montt o Chaitén se perfilen como comunidades anfitrionas de sus parques nacionales.

Eugenio Rengifo Grau

Director Ejecutivo Amigos de los Parques