Conservación y rewilding: soluciones de fondo

Artículo por Equipo Amigos de Los Parques de la Patagonia

Acerca del desafío y las estrategias para lograr el equilibrio ecológico escribe Kristine Tompkins, Presidenta Tompkins Conservation y miembro directorio Amigos de los Parques, en esta columna publicada en el diario El Llanquihue.

A lo largo de la historia humana, grandes extensiones de naturaleza han funcionado como zonas de amortiguación de enfermedades mortales como Covid-19. Al arrasar los bosques, destruir hábitats y reemplazar las especies nativas con especies domésticas e invasoras, hemos desplazado a los patógenos de sus huéspedes naturales y hemos facilitado su transmisión a los humanos.

Cada uno de nosotros ha experimentado el caos generado por la destrucción de la naturaleza. ¿Pero qué pasa con el sufrimiento en el mundo natural? Un millón de especies animales y vegetales están en peligro de extinción, debido en gran parte a la pérdida de su hábitat. Los humanos hemos alterado severamente el 75% de la tierra y el 66% de los océanos, según el informe del IPCC Cambio Climático y Tierra (2019).

Para contrarrestar este caos, hay que buscar soluciones de fondo. La conservación y el rewilding (o restauración ecológica) forman parte de esas soluciones, al igual que el desarrollo a mayor escala de economías regenerativas locales, un mayor empuje al uso de energía renovables y la agroecología. Tenemos que aprovechar esta terrible crisis para cambiar nuestra forma de entender el desarrollo, ya que el planeta, y la humanidad inmersa en la naturaleza, no pueden sostenerse en este modelo de crecimiento sin límites. En este sentido, La Ruta de los Parques de la Patagonia ofrece la oportunidad para la Región de los Lagos de conjugar la conservación con el desarrollo económico de una manera armónica.

Tenemos que tomar acciones concretas a nivel local, nacional y global para proteger el mundo natural y ayudar a restaurar los ecosistemas para que estén completos y en funcionamiento. Sólo podemos lograr el equilibrio ecológico cuando se restauran las especies nativas que han desaparecido. La pandemia mundial es una evidencia clara de que los desequilibrios nos afectan a todos, sin importar el lugar en que vivamos.

La reducción temporal de emisiones de gases de efecto invernadero producto de las cuarentenas ha demostrado que es posible tomar las medidas necesarias para vivir de manera más consciente y comenzar a devolver el equilibrio al planeta. Es tiempo de actuar ahora.