Día de los Parques Nacionales

Artículo por Equipo Amigos de Los Parques de la Patagonia

«Debemos ver el incendio en Amazonía como una alerta que nos lleve a trabajar más fuerte por la protección de la naturaleza, en general, y de nuestros parques nacionales en particular», dice Eugenio Rengifo en esta columna publicada en el Diario El Divisadero y que reproducimos a continuación. Para ver la publicación original, pincha aquí. 

Este 24 de agosto celebramos el día internacional de los Parques, justo cuando vemos con angustia que la Amazonía, un gran pulmón verde del planeta y hogar de miles de especies, se quema. Mientras la etiqueta #PrayforAmazon (reza por la Amazonia) se convierte estos días en tendencia global y los habitantes de las regiones afectadas publican imágenes de los daños causados por el fuego, el presidente de Brasil dice, sin pruebas, que son las ONGs de medioambiente quienes estaban causando las llamas deliberadamente, en venganza por el recorte de fondos decretado por el Gobierno.

En nuestro país debemos ver el incendio en Amazonía como una alerta que nos lleve a trabajar más fuerte por la protección de la naturaleza, en general, y de nuestros parques nacionales en particular. El resguardo que los parques ofrecen para el hábitat de la vida silvestre, la protección de los ecosistemas, la recreación al aire libre, la investigación científica, y su ayuda a para aliviar el cambio climático, es invaluable. Un gran sistema de parques nacionales es el reflejo de una gran nación y también provee a la sociedad de beneficios que no consideramos, que damos por descontado. Entre ellos, el acceso al aire y agua limpios, la mantención de ecosistemas saludables, la seguridad alimentaria, todos ellos desafíos sociales y ambientales clave para hacia los que la agenda global de desarrollo se ha impuesto objetivos de cara a los próximos años, la agenda 2030 de desarrollo.

Además, los parques nacionales nos impulsan a desarrollar un profundo compromiso cultural con la conservación, lo que significa un cambio de paradigma en la relación entre el ser humano y la naturaleza. Los parques nacionales además tienen, por sí mismos, un valor de existencia. Quizás no todas las personas visitarán un determinado parque nacional, pero todos nos beneficiamos de que exista. En este sentido, cada uno de nosotros es dueño y responsable por la protección de ese parque, de todos nuestros parques, ya que todos recibimos los beneficios de estas maravillas naturales.

En el territorio que va desde Puerto Montt a Cabo de Hornos hay 17 parques nacionales que conforman la Ruta de los Parques de la Patagonia, un territorio que abarca tres regiones y que concentra la mayor cantidad del territorio protegido de nuestro país, con el 91% del territorio protegido bajo la categoría de Parque Nacional. Este territorio es nuestra propia Amazonía y debemos cuidarla creando un sistema robusto de Parques Nacionales, con mayor presupuesto y herramientas eficaces para su protección, garantizando su acceso como bien público y contribuyendo significativamente al desarrollo económico de las comunidades aledañas para que se conviertan en verdaderas comunidades anfitrionas de sus parques. Para ello, resulta clave que logremos impulsar una ley de filantropía ambiental que incentive las donaciones a la conservación del medioambiente y promueva un tejido social sólido en su cuidado.

Estamos convencidos que una ciudadanía sensibilizada en torno a los atributos de sus Parques Nacionales, un Estado que garantice su manejo adecuado y la asociatividad público-privada, es el mejor camino para activar y perpetuar en el tiempo la cultura de Parques Nacionales de Chile. La vida del planeta está en juego, ser guardianes de los parques nacionales es ser guardianes de nuestro futuro.

Eugenio Rengifo

Director Ejecutivo Amigos de los Parques