Opinión: Comunidades defensoras de la naturaleza

Artículo por Equipo Amigos de Los Parques de la Patagonia

Acerca del poder de la acción y participación organizada de las personas y comunidades en la defensa de la naturaleza escribe Rodrigo Jordán, Presidente de Amigos de los Parques, en esta columna publicada en El Llanquihue.

Tala de bosque nativo; mascotas asilvestradas; parcelaciones; pérdida de biodiversidad; crisis climática. Los desafíos ambientales de nuestro tiempo son múltiples e impactan a distinta escala, pero comparten una cosa en común: el éxito para avanzar en estos temas requiere de la acción conjunta de personas, de comunidades, en la defensa de la naturaleza.

Un ejemplo concreto de esto lo vemos hace algunos días, cuando vecinos de Michimahuida, El Amarillo, El Negro, Chaitén y Santa Bárbara, localidades aledañas al Parque Nacional Pumalín Douglas Tompkins en la Provincia de Palena, interpusieron un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de Puerto Montt por el negligente uso del producto químico herbicida glifosato de parte de una empresa contratista en la Ruta 7, Carretera Austral, que amenaza la salud ecosistémica de este gran conector de naturaleza y áreas de conservación en la Ruta de los Parques de la Patagonia.

Desde hace décadas se viene denunciando los potenciales efectos dañinos del glifosato para la salud humana, y varios países han prohibido su uso luego de que, en 2015, la Organización Mundial de la Salud (OMS), clasificó el glifosato como “probablemente cancerígeno para los seres humanos”, basándose en una fuerte evidencia de que es cancerígeno para los animales. Se analiza también su efecto como disruptor endocrino y tóxico para la reproducción. Y su uso hoy, en Chile, lo podría impedir la voluntad y la acción de comunidades organizadas y defensoras de la naturaleza.

Así como este caso encontramos otros en que los vecinos se han unido, alertado y tomado acciones concretas. Es el caso, por ejemplo, de la reacción de las comunidades indígena, científica, política y ambiental frente a la polémica oferta de venta de Isla Guafo; o el trabajo de los vecinos de Isla Riesco frente al impacto que tendría Mina Invierno.

Avancemos hacia un mundo en el que cada uno de nosotros se sienta inspirado para realizar cambios positivos que contribuyan al bienestar y la salud a largo plazo de las personas y el resto de los seres vivos con los que cohabitamos el planeta. En eso consiste ser guardianes del futuro y estoy convencido de que eso es posible: hoy, la participación de las personas en causas organizadas es el poder, el verdadero poder de cambio.

Rodrigo Jordán
Presidente Amigos de los Parques
Pincha aquí para ver publicación original en el diario El Llanquihue.

Crédito fotografía: María José Catalán