Opinión: Conservación y educación ambiental para mitigar la crisis climática

Artículo por Equipo Amigos de Los Parques de la Patagonia

Acerca del papel de la conservación y la educación ambiental para provocar los cambios necesarios que logren revertir, mitigar y adaptarnos a la crisis climática escribe Verónica Abud, fundadora de Fundación la Fuente y consejera de Amigos de los Parques en esta columna publicada en El Llanquihue.

Conservación y educación ambiental para mitigar la crisis climática

El 26 de marzo se conmemora a nivel internacional el día del clima con el propósito de generar conciencia sobre la crisis ambiental actual. En Chile, la ocasión permite abrir el debate de ideas sobre la relevancia de la conservación y la educación ambiental como herramientas para mitigar y ser capaces de adaptarnos a los riesgos del clima.

Y es que estas dos estrategias se deben fortalecer hoy. A comienzos de 2021, se lanzó el Atlas de Riesgo Climático para Chile, una iniciativa en la que participaron 103 investigadores y 27 instituciones lideradas por el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)² y el Centro de Cambio Global UC. El informe mapea los riesgos, que se manifiestan en olas de calor, inundaciones, heladas, seguridad hídrica, islas de calor urbana, entre muchos otros, concluyendo que el cambio climático ya está afectando significativamente la salud y el bienestar humanos. Esto se combina con la vulnerabilidad socioeconómica, como la pobreza, la desigualdad, y la segregación territorial; y socio-ecológica, como la contaminación o la degradación.

Un fenómeno que se irá intensificando, pero que podemos mitigar si entendemos el efecto de las acciones humanas en el clima, y para lo que debemos prepararnos ahora. Por ejemplo, preguntar en cada aula qué es el clima o qué es y por qué es necesaria la conservación. Preguntar acerca de los parques nacionales y acerca de la relación que niños y niñas tienen con los animales, las plantas, la tierra, la lluvia. Abrir un proceso de construcción de saberes y conocimientos, respecto de cómo vincularnos entre nosotros y con las otras especies que habitan nuestro ecosistema. ¿Qué piensan niños, jóvenes y adultos acerca del alerce, de digüeñes o del agua que sale de la llave? ¿Serán distintas las respuestas de las personas que viven en Puerto Montt de lo que dicen los habitantes de Lenca o Correntoso, en las puertas del Parque Nacional Alerce Andino?

Los parques nacionales, máxima categoría de conservación, pueden ser esas aulas abiertas desde dónde distintas generaciones se reconectan con esa noción de “ser naturaleza” y, desde allí, provocar los cambios necesarios que logren revertir en algunos ámbitos, mitigar y adaptarnos a la crisis climática.

Verónica Abud
Fundadora Fundación la Fuente y Consejera de Amigos de los Parques

Crédito de la fotografía principal en Parque Nacional Alerce Andino: María José Catalán
Accede a la publicación original en El Llanquihue aquí.