Soluciones basadas en la naturaleza: ¿a qué se refieren?

Artículo por Equipo Amigos de Los Parques de la Patagonia

A raíz de la pandemia producto de COVID-19 distintas organizaciones proponen un enfoque de soluciones basadas en la naturaleza para enfrentar los desafíos sociales, económicos y ambientales del contexto actual. Este artículo revisa desde dónde surge este enfoque, sus principales planteamientos y limitaciones y cómo se vincula con este enfoque los parques nacionales.

Crédito de la foto principal: Linde Waidhofer

Soluciones basadas en la naturaleza: ¿a qué se refiere?

Según el artículo Entendiendo el valor y las limitaciones de las soluciones basadas en la naturaleza al cambio climático y otros desafíos globales, de un grupo de investigadores asociado a la Universidad de Oxford, las soluciones basadas en la naturaleza (NBS por su sigla en inglés) implica trabajar teniendo como base la naturaleza para abordar los desafíos sociales.

Estas soluciones abarcan una amplia gama de acciones, como la protección y gestión de ecosistemas naturales y seminaturales, la incorporación de infraestructura verde y azul en áreas urbanas y la aplicación de principios basados en ecosistemas a los sistemas agrícolas.

El concepto se basa en el conocimiento de que los ecosistemas naturales y la gestión para mantenerlos saludables generan una amplia gama de servicios de los que depende el bienestar humano, desde el almacenamiento de carbono, el control de inundaciones y la estabilización de costas y laderas hasta el suministro de aire y agua limpios, alimentos, combustible, medicamentos y genéticos. NBS es un «concepto general» para otros enfoques establecidos «basados en la naturaleza» como la adaptación basada en el ecosistema (EbA) y la mitigación basada en el ecosistema, la reducción del riesgo de desastres ecológicos y la infraestructura verde. Más recientemente, el término «soluciones climáticas naturales (NCS)» entró en el léxico y se refiere explícitamente a acciones de conservación y gestión que reducen las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de los ecosistemas y aprovechan su potencial para almacenar carbono .

En este contexto, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) explica en un contexto de creciente preocupación mundial por las crisis de biodiversidad y climáticas, las soluciones basadas en la naturaleza han sido ampliamente reconocidas desde las Naciones Unidas, los gobiernos nacionales, hasta el sector privado y la sociedad civil.

«Hoy en día, las sociedades enfrentan enormes desafíos que incluyen la degradación de ecosistemas y la pérdida de biodiversidad, la seguridad alimentaria y del agua, la salud humana, el riesgo de desastres y el cambio climático, y las soluciones basadas en la naturaleza han sido frecuentemente desestimadas”, dijo Angela Andrade, Presidenta de la Comisión de Gestión de Ecosistemas de la UICN, grupo de expertos de UICN que proporcionó la base científica del estándar.

Las NBS se pueden considerar como un concepto paraguas que incluye una serie de enfoques diferentes como la Adaptación Basada en Ecosistemas. Estos enfoques nacen de distintas disciplinas pero comparten un mismo interés en utilizar las funciones de los ecosistemas para resolver los problemas que enfrentamos, en lugar de depender solamente en soluciones convencionales.

Los enfoques de NBS pueden ser utilizados en combinación con otros tipos de intervenciones. Por ejemplo, los desafíos en seguridad alimentaria pueden ser resueltos de mejor forma si se combinan NBS (como los sistemas agro-forestales o la restauración de humedales), con soluciones más convencionales (como mejorar la distribución y acceso a alimentos, o políticas de comercio que apoyan a productores locales). Estos enfoques también pueden generar múltiples beneficios para la población y la biodiversidad, y al mismo tiempo representan una medida confiable para fortalecer la resiliencia frente al cambio climático.

(Foto de Parque Nacional Yendegaia: Antonio Vizcaíno)

Historia y agenda de desarrollo 2030

Desde la perspectiva de UICN, históricamente, el reconocimiento del rol fundamental que juegan los ecosistemas en apoyar el bienestar humano ha sido un pilar de la cosmovisión de muchos pueblos indígenas alrededor del mundo. Sin embargo, solo en décadas recientes la idea de servicios ecosistémicos se ha establecido en la literatura científica moderna.

En la década de los noventas, el llamado a una visión más sistémica, que comprenda mejor las relaciones entre la naturaleza y el humano, llevó al desarrollo de nuevos enfoques. Un producto de este cambio de visión fue la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio (2005), un programa de trabajo internacional que provee una amplia base de evidencias para apoyar la formulación de políticas de conservación, restauración y gestión sostenible de los ecosistemas considerando las crecientes demandas sobre los servicios ecosistémicos.
Entrado el siglo XXI, emerge el término de Soluciones basadas en la Naturaleza, consolidando un cambio de perspectiva: entendiendo que la población no es solo un beneficiario pasivo de los productos y servicios de la naturaleza, sino que también puede proteger, gestionar y restaurar proactivamente y de forma estratégica los ecosistemas, ayudando así a resolver los desafíos de desarrollo y reducción de la pobreza.

La UICN promueve las Soluciones Basadas en la Naturaleza como un importante componente en las políticas para el desarrollo de los países y como una estrategia efectiva para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Cómo se vinculan con los parques nacionales y áreas silvestres protegidas

Las soluciones basadas en la naturaleza son intervenciones para proteger, gestionar y restaurar de manera sostenible los ecosistemas naturales y modificados de manera que aborden los desafíos sociales, como el cambio climático, la degradación de la tierra y la pérdida de biodiversidad. La evidencia científica muestra que estas soluciones contribuirían a reducir las vulnerabilidades a los impactos de la crisis climática y pueden proporcionar hasta el 37% de la mitigación necesaria desde ahora hasta el 2030, y así cumplir con la meta del Acuerdo de Paris, de lograr para esta fecha, una temperatura muy por debajo de los 2 grados centígrados.

Según Protected Planet Report, las soluciones climáticas basadas en la naturaleza, incluida la protección y restauración de bosques y otros ecosistemas de almacenamiento de carbono, podrían proporcionar hasta el 37% de las reducciones en las emisiones de gases de efecto invernadero necesarias para estabilizar el calentamiento a 2°C para 2030.

Se ha estimado que las áreas protegidas terrestres almacenan alrededor del 12% de las reservas de carbono terrestre y secuestran anualmente alrededor del 20% del carbono secuestrado por todos los ecosistemas terrestres. Se cree que el carbono almacenado en las áreas protegidas costeras y marinas es significativo, aunque aún no se ha cuantificado. Los océanos han absorbido entre el 20 y el 25% del dióxido de carbono atmosférico desde 2008, y el carbono azul, el carbono almacenado en manglares, marismas y praderas de pastos marinos, representa la mitad del carbono almacenado en los sedimentos marinos.

Cuando se implementan, gobiernan y administran de manera efectiva, las áreas protegidas pueden preservar ecosistemas relativamente intactos que no sólo secuestran y almacenan carbono, sino que también proporcionan agua limpia y aumentan la resistencia a las tormentas y otros peligros naturales, en beneficio de los ecosistemas y las personas; además de proporcionar el hábitat para distintas especies.

Accede aquí al artículo Entendiendo el valor y las limitaciones de las soluciones basadas en la naturaleza al cambio climático y otros desafíos globales, de Seddon N, Chausson A, Berry P, Girardin CAJ, Smith A, Turner B. 2020 Understanding the value and limits of nature-based solutions to climate change and other global challenges.
Nature Based Solutions (Royal society)

Referencias y enlaces de interés:

Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN)
Nature Based Solution Initiative (Oxford University)
Protected Planet Report