Turismo 2022: pensando el retorno

Artículo por Equipo Amigos de Los Parques de la Patagonia

Acerca de la oportunidad de volver a pensar en el turismo sostenible como eje estratégico del desarrollo regional, potenciando la visión de la Ruta de los Parques de la Patagonia, donde el turismo es consecuencia de la conservación escribió Hernán Mladinic, consejero de Amigos de los Parques y ex director ejecutivo de Tompkins Conservation Chile, en esta columna publicada en El Pingüino (pincha aquí para ver publicación original).

[Crédito fotografía: Eduardo Minte]

El mundo enfrenta una emergencia global de salud, social y económica sin precedentes con el COVID-19. Habíamos tenido pandemias brutales en el pasado, pero jamás una de carácter sistémico, que detuviera la actividad económica mundial y restringiera la movilidad de las personas al punto de obligarlas al confinamiento. El sector de viajes y turismo, junto al gastronómico, es por lejos el más afectado, con aviones en tierra, hoteles, restoranes y cafés cerrados, y restricciones de viaje en prácticamente todos lados. En breve, el mundo se detuvo para el turismo. La pandemia ha reducido las llegadas de turistas internacionales en el primer trimestre de 2020 a una fracción de lo que eran hace un año, con las consecuentes pérdidas millonarias en ingresos y empleos, y el quiebre de empresas grandes y pequeñas. Escenarios elaborados por la Organización Mundial de Turismo, prevén caídas del 58% al 78% en las llegadas internacionales durante este año, dependiendo de la velocidad de la contención y la duración de las restricciones de viaje y el cierre de las fronteras, aunque las perspectivas siguen siendo muy inciertas.

Los efectos para el turismo en Magallanes, que según cifras oficiales representa un 10% de la economía regional, han sido igualmente devastadores y las perspectivas de recuperación no menos inciertas, siendo lo más realista pensar en un regreso para la temporada 2021/22. Y aunque la oferta se reabra, con todos los resguardos necesarios, tampoco sabemos cómo reaccionará la demanda en un contexto de recesión económica global y cuándo se recuperará la confianza del consumidor. Por de pronto, todas las medidas de apoyo económico que protejan la estabilidad de los empleos y la viabilidad a corto plazo de las empresas deben ser promovidas y aceleradas. Debemos evitar la pérdida de negocios, capacidades y competencias locales que tomaron años en desarrollarse.

Lo que sí sabemos de esta crisis, aunque dolorosa, es que no durará para siempre. La naturaleza social del ser humano y su incontenible espíritu de aventura y de descubrimiento de nuevos lugares y culturas se impondrá. Pero más que limitarse a una espera pasiva, esta pausa en la industria de viajes y turismo puede convertirse en una fructífera oportunidad para avanzar en tareas pendientes, como planes de manejo, mejorar infraestructura, desarrollar estadísticas sectoriales o impulsar las plataformas digitales. También es un momento óptimo para la reflexión prospectiva y repensar en el turismo sostenible como eje estratégico del desarrollo regional, potenciando la visión de la Ruta de los Parques de la Patagonia, donde el turismo es consecuencia de la conservación.

Cualquier transición requerirá la revisión y el rediseño de estrategias, así como cambios institucionales, esfuerzos que necesitarán una gran cantidad de creatividad, innovación y adaptabilidad, en miras a un retorno inteligente para un mundo post-Covid19.